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1 de marzo de 2015

Un corazón roto rompe otro

"Envidia(...): es la tristeza que sientes cuando alguien posee aquello que tú deseas"
Emocionario. Palabras Aladas

Nos invade de vez en cuando. Envidia y tristeza van de la mano. Eso le pasa a nuestro pollito cada vez que, al salir del cole, ve que algún compañero va a casa de otro. El también quiere. 

Mamá, dile a alguna mamá que si puedo ir a su casa a comer y a jugar.
Como madre, lo presagié nada más ver cómo los miraba
Pero eso no puede ser cariño. No podemos invitarnos a casa de los amigos, son ellos los que deben invitarnos a sus casas si les apetece. Podemos decirle a quien quieras que venga a casa.
Sabía que no era suficiente
Pero yo no quiero que vengan a casa, quiero ir a la suya. Vamos a preguntarle a alguien si puedo ir.
Pero amor, así no funcionan las cosas, son los amigos los que tienen que invitarnos si quieren.
Cada vez más pucheroso hasta que lo dijo en voz alta
Bueno, será que no me quieren.

Y entonces, tal y como su carozoncito se había roto, el mio se rompió también y ya no supe qué decirle. Tan sólo apreté su manita bien fuerte y lloré por dentro nuestra pena.

Lauren Castillo
El resto del camino a casa lo hice pensando, sintiendo, el dolor de todos esos padres que ven sufrir a sus hijos, que los saben rechazados por cualquier motivo, que son conscientes de las burlas de los demás niños por sentirse más gordos, más listos, más altos, más lentos...tan sólo diferentes. Y duele. Lo nuestro era pequeño y dolía. No podía imaginar cuánto lo harían otras cosas. 

En mi mente se mezclaba bulling, un hermano, un perro, una casa más grande. No lo padece. No evitaría ese sufrimiento. Sería una alegría diferente. Seguro que eso mejoraría las cosas. Curioso que algo material me hicera pensar que sería una solución. 

En momentos así siento la necesidad de una vivienda más grande. Tal y como estamos no podrá invitar amigos a jugar, a estudiar, a dormir. No podrá hacer meriendas ni fiestas de pijamas. Se perderá tanto. Todo lo que yo viví. 

¿Qué vamos a comer hoy mamá? Me trajo de vuelta a la realidad

27 de febrero de 2015

Hoy leemos Autores andaluces de álbumes ilustrados

"El Día de Andalucía se celebra el 28 de febrero y conmemora el día de la celebración del 
del año 1980, que dio autonomía plena a la comunidad andaluza."


Es mañana, pero ayer, La librería Plastilina en su facebook comenzó a compartir autores (escritores e ilustradores) andaluces de álbumes ilustrados y oigan, me encantó la idea y decidí trasladarla a este #hoyleemos.


No están todos los que son (ni autores ni sus libros, sería imposible recogerlos todos), pero sin son todos los que están, o casi, porque unas licencia me he permitido. Alguno he añadido a la lista de Plastilina y abierto queda este post por si queréis apuntarme-sugerirme autores para que añada, lo haré en cantada.

Ahí vamos sin orden ni concierto.

NONO GRANERO (ilustrador, escritor)


Publicados por 1. Milrazones - 2 y 3. Canica Books



ELENA FERRÁNDIZ (escritora, ilustradora) 


Publicados por 1. 2 y 3 Thule - 3. Leguas











CARMEN GIL (escritora)  

Publicados por 1. Kalandraka - 2. Cuento de Luz - 3. Kokoro - 4. Cuento de luz






JUAN ARJONA (escritor)

Publicados por A buen paso




FRAN NUÑO (escritor) y ENRIQUE QUEVEDO (ilustrador) 

Publicados por 1. Almadraba - 2 y 3. Cuento de luz - 4. Kalandraka







RAÚL NGURIDI (ilustrador) 

Publicados por 1. OQO - 2. Narval - 3 y 5. La Fragantina - 4 y 6 Tres Tigres Tristes




RAQUEL DÍAS REGUERA (ilustradora, escritora). 

Publicados por 1. Imaginarium - 2. Lóguez - 3 y 6. Thule - 4. Beascoa - 5. Tres Tigres Tristes






IRENE MALA (ilustradora)


Publicado por 1. Uno Editorial - 2. Thule


GEMA GUTIERREZ (escritora) y JUAN ANTONIO MUÑOZ (ilustrador). Super Lola,


Autoedición

Por su vinculación a mi tierra y porque me gustan 


ZURIÑE AGUIRRE (ilustradora, escritora) con su Martín Gris y MARINA GARCÍA GUREVICH (ilustradora, escritora) con Revuelo en el Museo

Publicado por 1. ¿? Preguntaré a la autora - 2. Campaña de micromecenazgo




Y porque la amistad es así, no me olvido de PILAR REDONDO (escritora) y MARIÁN BOMBARELLI (ilustradora) y de su Tito, mi gran amigo, ni de PEPA GONZÁLEZ, con sus libros para conocer andalucía. 


Hablando de conocer Andalucía o más bien Sevilla en este caso, por aquí encontraréis algunas guías interesantes.


Pues eso, faltarán muchísmos, pero ahí hay un puñaito. Varios están en nuestra pequebibloteca, de otros hemos oido hablar, alguno hemos ojeado, a varios les tenemos ganas y unos pocos los he reseñado, por aquí los dejo.

Martín gris (reseña de Ventiladores de colores)
Revuelo en el museo (oh my good, aún no he hablado de él, ni de Super Lola tampoco!!)


PD. Gracias Plastilina por la idea y por la mitad de la labor de recopilación

25 de febrero de 2015

Las mejores magdalenas del mundo mundial

Ya quedó claro con mi intento de bizcocho de plátano, los que más o menos me seguís por aquí o por allí conoceréis mi ineptitud con la repostería. En todo lo que lleve respetar unas medidas y usar el horno soy un absoluto desastre, hasta aquí.

No se cómo llegó a mis oídos que Belén, Mamá sin complejos hacía las magdalenas más deliciosas que nadie había probado jamás y en un alarde de empoderamiento le pedí la receta. Si eran tan buenas, por mucho que yo la cagara me quedarían al menos comestibles. Pensaba yo.

Ella, generosa me pasó al receta y yo, ansiosa, me puse manos a la obra esa misma tarde. Mi problema es que pienso que si echo un poco más de esto, añado un poco de lo otro aunque no esté en la receta o cambio el orden no va a influir en el resultado. ¡¡Error!! Pero esta vez me contuve y sólo, SÓLO, añadí un poco de canela y un pelín de extracto de vainilla a la masa (los sudores fríos me estaban dando pensando que eso podía ser el fin) pero ¡¡tachán!! DELICIOSAS


No podéis imaginar lo orgullosa que estaba y lo agradecida a Belén por hacerme ver que podía. Negadas del mundo para la repostería ¡¡¡podemos!!!

Aquí va la receta de Belen con mis añadidos, ya sabéis, esos que se hacen a ojo y que a la vista está no afectaron a la gran receta de las mejores magdalenas del mundo mundial. Las hice con azúcar moreno, por ese color oscurito y usé aceite de girasol, que me dijo mi amiga Inma que para la repostería es mejor que el de oliva porque tiene menos sabor (ya ves amiga que voy aprendiendo). Después de poner la masa en cada molde le puse por encima un poco de ázucar. 


Pues nada, ahí las dejo para la posteridad. Miedo me da volver a hacerlas por si me salen mal jeje. 


PD: GRACIAS BELÉN!!!




23 de febrero de 2015

Un nueva etapa un poco bye

El cambio venía gestandónse en mi mente y en mi corazón, lo comentaba mil veces: "No me siento a gusto así, no llego a todo, no puedo...necesito parar". Y paré. No diré que no me haya costado. Un año entero intentándolo, porque no diré que no lo intenté. Pero ese ritmo de vida era inviable, ese intentar llegar a todo y a todo bien, con la mejor aptitud, lo mejor sonrisa, quitando horas al sueño (por gusto), ese contante pensar en lo que estaba dejando dejando de hacer mientras estaba haciendo eso, la angustia de ver crecer la lista de pendientes a un ritmo mil veces mayor de lo que podía llevar a cabo. Así no. Stop.

El cambio definitivo vino con las vacaciones de Navidad, con David en casa el cambio de ritmo era obligatorio y por fin dejé de oponerme y me dejé llevar y me centré en vivir plenamente relegando todo lo demás al último lugar. Otras veces lo había intentado, pero el Pepito Grillo no dejaba de gritar en mi cabeza, pero esta vez no, esta vez ni susurraba, simplemente no estaba y me dediqué a vivir sin más, a volver a saborear todas las pequeñas cosas, a estar estando, plenamente consciente. 

Liekeland
Las cosas son así, las etapas pasan, simpre lo he dicho y yo, la verdad ya no tengo ganas de estar por aquí y por allá. No leo ningún blog, facebook me burre, twitter nunca me gustó, Pinterest para echar un rato de bonitismo. Lo poquito que me prodigo es por Instagram. Y llegó lo que tenía que llegar...dejar de publicar.

Primero fue un miércoles. Curiosamente no se acabó mi mundo. Otra semana fue un lunes. Tampoco me pasó nada. Llegó un viernes y no huvo Hoy leemos. ¡¡¡¡Y no me pasó nada de nada!!!! No me sentí ni un poquito mal si quiera. 

No recuerdo a quién leí que no quería dejar de tener una rutina de publicar porque si no lo hacía sabía que era muy fácil que dejara de hacerlo por siempre jamás. Eso me pasaba. En pasado.

Estar aquí y allí, escribir, compartir, estar conectado aunque fuera de forma virtual era una necesidad, una forma de sentirme acompañada, de tener una tribu, pero esa etapa ha ido pasando poquito a poco. Así es la vida. 

Recuerdo la de veces que he leído entradas de este tipo a lo largo de estos años. Con un regusto de melancolía, de aceptación, de saber que es lo que toca. Ahora me toca a mi. Por aquí seguiré estando a otro ritmo, al mio, al de este momento.

Gracias por seguir acompañarme o no.



18 de febrero de 2015

Viviendo el futbol. Una y no más

Los astros se han alineado estos días para permitirnos vivir otra primera vez junto a nuestro pollito. Este domingo fuimos los tres a ver un partido de futbol al campo del Sevilla, "nuestro equipo favorito". Lo entrecomillo porque la verdad, a mi plin, ni fu, ni fa. Su primera vez, mi primera vez.
Era un partido perfecto. A una hora buena, con un equipo normalito, sin riesgo...idóneo para un niño. El pollito andaba superilusionado y nosotros felices de poder acompañarlo una primera vez más.

Los días previos habíamos estado comentando la jugada. El Gallo recordando sus años mozos cuando tenía el carnet y pasaba la tarde comiendo pipas, por lo visto tradicional e imprescindible tirarlas al suelo, porque después un señor con un soplador las manda a Gelves y lo deja todo limpio como una patena ¿Mande? Ni hablar. Pipas comeremos pero las cáscaras a una bolsita.

Que si el bocata, que si las latas, que si la botella de agua sin tapón. Que el campo era grandísimo, uno de los nomeacuerdo más grandes de España. Que si las gradas vibraban con los cánticos. que si, que si, que si ná. Que no me gusta y punto.

Tan grande que era el campo y me pareció pequeño, pequeño. Mucho más pequeño que en la tele. Los jugadores, que estaban calentando, parecían unos niñatillos echando un rato. Se fueron, volvieron, sonó el himno del arrebato, muy bonito todo, muy emocionante. David y yo nos pusimos a charlar. Veo al Gallo muy emocionado. ¡Huy, casi!. ¿Qué pasa! Que casi marcan. ¿Ah pero ya ha empezado? Si, hace tres minutos...¿Mandeeeee? ¿Y el himno del Córdoba y el del Sevilla? Ah que no, ue eso es en la selección, que aquí se empieza sin más. Perdonen mi catetería, pero ¡vaya mierda!

Lo dicho, esos muchachos que en la tele se ven tan mayores, que solemos comentar que parece que tienen más años de los que tienen, que juegan tan bien, que tienen esos sueldos...Pues aquí se pierde todo el glamur. Unos chavalillos echando un partidillo de barrio. Balón pacá, balón pallá. Aburrido. 

Así estábamos el pollito y yo, distraidos cuando vemos a la peña muy contenta. ¿Qué pasa? Ah, que han marcado. Davis, que han marcado. ¿Cómo? Que han metido un gol ¿Ehhh? pero es ue no avisan o qué. Leches que no hay repetición de la jugada, avisen por lo menos de que vana tirar a puerta para prepararnos. Celebrarlo dos minutos después que todo el mundo no tiene sentido. Menos mal que en el siguiente estábamos preparados.

Muchas pipas. Las cáscaras a nuestra bolsita. Me esta gustando mucho mamá ¿Cuando se va a terminar? O.O Eso digo yo pollito.

Momento cántico Biri. Empieza muy bonito, venga, vamos a seguirlo. No se qué de tu puta madre, no se qué del Betis, no se qué de qué. ¿Qué coño pinta aquí el otro equipo de la ciudad? Mi no entender. 

En el campo un rifi rafe. No se qué pasa, sólo que uno del Córdoba intenta pegarle a uno del Sevilla. Se forma un revuelo y el campo se enciende. Todos miran hacia arriba de donde nosotros estamos que es donde han ubicado a la afición cordobesa. Más tu puta madre, cortes de manga, sacada de dedo, a segunda, te espero fuera...con una violencia incomprensible. Niños de menos de diez años con esa misma actitud de macho chulo insultando al contrario. Mi cara debía de ser un poema para que el Gallo me dijera. A ti no te gusta esto ¿verdad?

Pues no, no me gusta, no lo entiendo y no quiero que esto sea un ejemplo para mi hijo. No quiero que vea que ante cualquier mínima situación de confrontación las cosas se solucioan insultando, haciendo gestos soeces y tirando de violencia y agresividad. Eso no es deporte. Así que no, no me gusta el futbol, porque por lo poco que conozco de este mundo, por las noticias que de vez en cuando salen en prensa, el comportamiento que vivmos el domingo pasado en el campo es el habitual incluso si se trata de un partido de prebenjamines.

Si las circunstancias hacen que haya otra oportunidad, no seré yo quien la impida, que la vivan padre-hijo. El pollito sin duda lo disfrutó. Yo no vuelvo. Ojos que no ven, corazón que no sienten.
 


Sevilla 3 - Córdoba 0. Jornada 23. Domingo 15 de Febrero de 2015


13 de febrero de 2015

Hoy leemos Cómo lavar a un mamut lanudo

Es absolutamente claro y meridiano que cada niño tiene su propio mamut lanudo en casa y claro, como los bebés, los mamuts no vienen con libros de instrucciones. Por eso Michelle Robinson y Kate Hindley nos han preparado un fantástico manual para que podamos hacerlo sin problemas.


"¿Necesita tu mamut lanudo un baño? (...) No te preocupes, sólo tienes que seguir esta guía paso a paso". Así comienza este libro de Ediciones Jaguar, anclándonos a la realidad, porque "los mamuts lanudos son grandes y todos sabemos que la lana es complicada de lavar".

Lo primero de todo ¿Qué necesitamos? Lápiz y papel para hacer la lista de la compra si os falta algo, aunque seguro que la mayoría de las cosas ya las tenéis en casa. ¿Quién no tiene perfume Frescor del prado? ¡hombre por dios! Veamos: Chanpú seco guafobic, gomina pegajosa, blanqueador de colmillos, limpiador de pezuñas, domador de rizos, bastoncillos, cepillo de uñas y de dientes...No olvides ponerte el chubasquero.

Paso uno llenar la bañera, obvio; paso dos, añadir las burbujas; paso tres añadir al mamut (comienza lo difícil), paso cuatro...


¡¡Cuidado!! Los mamuts tienen muchas cosquillas y no soportan que les entre agua en los ojos.

En sólo diez pasos hemos terminado. Paso diez, acurrucaos.

Un libro cargadito de humor y fantasía. Las risas de David mientras lo leíamos por primera vez dejaban ver lo que lo estaba disfrutando, casi como si fuera él el que estaba lavando a su mamut (ese que duerme a los pies de nuestra cama). 

La actitud decidida y resuelta de la niña y la dócil cara del mamut te conquistan. Tan grandete, tan bonachón. Imposible para mi no establecer el paralelismo con los baños de nuestra perra (¡cuanto lo hubiera disfrutado el pollito!). Y con ese final es ainsssss (suspiro de amor).

Creo que es de esos libros con los que aciertas si o si. A casa llegó en verano en una My Little Book Box y es de las pocas cajas que hemos hecho un par de actividades, o más bien una y media, porque nunca llegamos a terminar el mamut.








Como de mamuts va la cosa os pongo el enlace a Los mamuts, los ogros, los extraterrestres y mi hermana del que hablamos hace tiempo por aquí

11 de febrero de 2015

¿Quieres ser mi princesa?

Esa es la frase que veo cada día escrita en el muro, día tras otro. No puedo evitar imaginar una historia distinta cada vez que paso a su lado. La de algún adolescente que se atreven a dar el paso es la más recurrente. Soy tan antiromántica cómo lo contrario y aunque no me gusta eso de ser la princesa de nadie no dejo de llamar rey a mi hijo. 

Justo eso han imaginado Miles de textos al recoger el testigo que les propuse en Instagram, escribir una pequeña historia a partir de esta pintada. Aquí os lo dejo no sin darles las gracias e invitándoos a entrar en el juego que en breve pondrán en marcha en su página de facebook para completar historias a partir de unas pocas líneas. 

Salía del instituto siempre con los mismos nervios. Mara era su compañera de pupitre, compartían las bromas, el almuerzo y el estuche. Y a Lucas le parecía la chica más bonita del mundo. Además, con Mara podía hablar de todo y encima… era muy buena jugando al fútbol. Pero lo que más le gustaba de ella era que tenía una sonrisa mágica. Podía ponerle color hasta al día más gris. Si había discutido con su hermano, o le daban una mala nota… buscaba la sonrisa de Mara como se busca un bálsamo para una herida.
Lucas se moría de ganas de pedirle que fuese su novia. Y sin embargo, un día detrás de otro, se despedía de ella cerca del muro de piedra que separaba sus caminos de vuelta a casa.

Mientras compraba la pintura con la que iba a declararle su amor se sentía como un delincuente a la caza de un tesoro. No sabía cuánto tiempo tardaría en reunir el valor necesario para confesarle lo que sentía por ella, pero al menos… ya no le dolería en la garganta una pregunta sin formular mientras la veía alejarse agitando la mochila.
Esa noche iba a escribir una pintada sobre el muro de sus despedidas.
¿Te animas a imaginar la historia que se esconde tras estapintada? Compártela con nosotros dejando un comentario. Miles de textos y yo estaremos encantadas de soñar con ellas.