16 de abril de 2014

Un deshaogo

Aprovechando que no hay mucha gente por aquí voy a dedicarme a hacer eso mismo que hago casi todo el día: quejarme de la falta de tiempo, oooootra vez.

Si ya iba de culo antes de meterme de lleno con My Little Book Box, ahora ya ni te cuento. Contactar con la gente, concretar fecha para las reuniones, gestionar la intranet, hacer las actividades...le dedico un tiempo que tengo que quitarle a otras cosas. No me cuesta mucho porque me gusta ese trabajo, cobro por ello y oigan, cualquier motivo es bueno para dedicarme un poco menos a la casa.

Ahí no queda la cosa con ellos, porque me ofrecieron  llevar el primer grupo de consultoras de Andalucía y obviamente mi respuesta fue ¡Si!. Así que añadamos la formación de las nuevas consultoras, hacer comunidad entre nosotras, compartir experiencias, solventar dudas, creer juntas. Si, también me gusta.

No contenta con eso, de forma paralela a ser consultora de My Little Book Box me ofrecieron desde una empresa grande ser parte de un blog nuevo que iban a lanzar sobre mi ciudad, cubriría la temática familiar. ¿Cómo iba a decir que no si también eso me gusta? Otro poquito menos de tiempo para todo lo demás.

Durante estos últimos meses me ha costado mucho, mucho trabajo dedicarme a mi gallinero, lo he hecho a veces a duras penas, sin ganas incluso, por obligación casi. Recuerdo que leí a alguna blogera atravesando una etapa parecida diciendo que si dejaba de publicar en los días que se tenía marcado, corría el riesgo de ver que no se acababa el mundo y dejar de actualizar por siempre jamás. Algo así podría pasarme y no quiero que suceda, así que fiel a mi misma, a este espacio y a mi recien descubierto carácter perseverante aquí sigo.

No leo ningún blog, ni los imprescindibles para mi, los de mis amigas 2.0 que están tan ocupadas como yo, a las que tanto echo de menos. He vivido casi en exclusiva para el trabajo. Eso tiene varias consecuencias y todas hacen que la losa de actualizar pese más. Si no vives no tienes de qué hablar, si no lees no te inspiras, si no haces ninguna de las dos cosas estás muerto (como blogger me refiero).

Tenía taaaaaantas ganas de que llegara este obligatorio parón de semana santa que no veía la hora. Estos días están siendo una gran dósis de vitaminas energizantes. Estamos viviendo cada día sin prisas. Aprovechando cada minuto para hacer guerras de cosquillas, para ordenar el armario, jugar a lo que se tercie, quitar la pila de ropa para planchar, darnos un masaje de pies tumbados en el sofá, ver la tele, hacer actividades chulas en familia, comer bien y mal, hacer la compra y largas sobremesas, meriendas ricas y caseras, hacer gestiones, incluso ¡leer blogs!
El último sorbo de la copita de orujo
Uhmmmm qué delicia de vacaciones

Dice mi madre, que está de vacaciones también (trabaja en un banco) que es una gloria vivir así. La chafo cuando le digo que la pena es que no pueda ser así siempre. Esto son lo que son vacaciones. Sin ritmos, sin tiempos, sin obligaciones.

Ahora me preguntan si quiero participar aquí y allí y yo, que tengo tanto tiempo digo ¡¡Si!! Cómo no hacerlo si me gusta. Dice el gallo que ese es mi problema, que todo em gusta.

Hace mucho tiempo que soy consciente (y los que me rodéan también) que necesito gestionar mi tiempo,  correctamente, cosa que no hago ni por asomo. El tema es que primero tengo que sacar tiempo para aprender a gestionarlo de forma correcta. Qué pescadilla. Por lo pronto dejo aquí un post sobre la gestión del tiempo que me ha gustado.

Pensaba escribir al menos seis post que me rondan la mente en el rato que le he dedicado a este largo deshaogo, pero va a ser que tengo sueño, así que me voy a la cama. Que paséis un buen día








14 de abril de 2014

Semana Santa. Un año más

De nuevo Semana Santa.
De nuevo el intrínculi. De nuevo las preguntas. De nuevo el no saber cómo, ni qué contestar.

Ni el gallo ni yo somos muy católicos ni muy creyentes. A los dos nos da un poco de grima el tema eclesiástico. Supongo que quizás ambos creemos a nuestra manera. Desde luego no en ese dios que se promulga desde el púlpito. 

Folklore, cultura, eso es en gran parte esta semana. Arte sí. Por eso me emociono cuando escucho una marcha, cuando oigo el sonido de las bambalínas golpeando los barales, cuando veo caer pétalos del cielo. Me emociono porque se despiertan mis sentidos. Totalmente alejados del significado de esas esculturas. 

¿Cómo explicar a un niño de cuatro años aquello? Esos hombres malos que golpearon, humillaron, vejaron y mataron a otro. ¿Qué habría hecho para merecer tanto? ¿Cómo merecer, es que alguien puede merecer algo así? ¿No está mal pegar en cualquier circunstancia? Es eso lo que le inculcamos. Y esa mujer, de la misma edad en apariencia del que dicen que es su hijo. El mismo que hace sólo unos meses nació en el portal. Ese mismo al que rezan Jesusito de mi vida en clase de religión. 

Porque sí, el pollito va a clase de religión. En su momento nos pareció lo mejor. Que se imbuyera de la cultura que nos rodea, que aprevechara el tiempo. ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene? Ninguno.

Ahora que si la religión puntutará a nivel académico. ¿Es lógico eso en un país teóricamente aconfesional? 

Cuanta hipocresía. Me incluyo por nuestra decisión de que cursara religión en lugar de alternativa. ¿Cuantas parejas se casan por la iglesia, cuantas bautizan a sus hijos, cuantos hacen la comunión y se confirman sólo por aparentar, por las fotos, por rutina, porque sí, por no salirse del plato? ¿Cuantos tan siquiera piden la extrema unción en el momento de su muerte? ¿Cuantas viven la religión día a día?

Quizás sí su religión, la de cada uno, la que nos construímos a nuestra justa medida. La que cubre nuestras necesidades, la que le da un poco más de sentido a todo. Esa es la que me gusta. La mía.
Imágen aquí

11 de abril de 2014

¿A dónde van los besos?

Cuando alguien da referencias sobre ti calificándote como "forofa de los cuentos" piensas ¡guay! Trasmito lo que siento. Porque sí, me encantan.

Cuando con ese forofa de los cuentos llaman a tu puerta para darte a conocer un proyecto bonito, bonito, te tratan con cariño y para colmo se trata de un "libro para los peques"...la colaboración está servida. Se me conquista con muy poquito o con mucho, según se mire, porque para mi, que me ofrezcan hacerme llegar un ejemplar de un cuento para que lo disfrute con mi peque sin pedir nada a cambio es MUCHO. Porque nada me pidió Laura de Pekefriendly.

El libro llegó, con el detalle de una chapa (chula, chula), esa misma noche lo DISFRUTAMOS, al igual que hicimos las siguientes. 

¿A dónde van los besos? Escrito por Cristina Arroyo Martín e ilustrado por Elena López Medina es un libro de esos dulces. Otro libro excusa como Un amor tan grande del que hablaba hace ya años mil (cuanto me gusta leer post antiguos, observar qué cosas han cambiado y cuales permanecen, como la de los besos de ratón y elefante).

¿Y de qué va el cuento? Obvio, de besos. Besos, besos y besos. De todos los tipos y en todas las partes del cuerpo. Besos de mamá y de papá, besos que damos y nos dan y que no sabemos donde van. 

Poquito a poco se no va despejando la duda. Unos se van volando y se convierten en golondrinas, otros se enganchan a las cosas haciéndolas más bonitas, otros hacen aún más rico el chocolate, algunos se funden con la brisa del mar y nos acarician en la playa, a veces se quedan ahí, flotando y nos hacen sonreir mucho rato...y otros, los mejores, se meten por cada poro de nuestra piel y nos llegan hasta el fondo de nuestro ser inundándonos de amor.

Un libro para leer cada día. No, un libro para contar cada día, para jugar con él, para aprovecharnos de él, para divertirnos, besarnos, reir, sentirnos beso, un libro excusa.

Al final, un divertimento, unas instrucciones "muy serias" para dar un beso y unos besos recortables para que se los regalen a quién quieran. Porque los besos ni se compran ni se venden. Se dan a quién se quiere, cuando se quiere. Sin obligaciones ni imposiciones. Así debe ser, aunque algunos padres pillinos como yo, usemos estos libros excusas para conseguir raciones triples de besos.

Si queréis haceros con esta buena excusa, podeís hacerlo a través de la web de Pekefriendly y en establecimientos pekefriendlerianos repartidos por el país (puedes consultarlos aquí). 

El cuerpo me pide, que más allá de la reseña comente un par de cosillas más. Querida Laura, ¿10 € (gastos de envío inlcuidos)? ¿En qué estabas pensando mi amor? Este libro vale más mucho más que diez euros, o más bien, debería costar más, mucho más. Si tan sólo te diese unos céntimos por cada beso que me ha dado y que le he dado en estas tres noches de lecturas ya tendría que pagarte mucho más de diez euros. Vale más, mucho más.

PD. ¡¡otra cosa!! Portada de pastas duras para la próxima edición. Plissssssssss. O cada familia tendrá que comprar dos, uno para disfrutarlo una y otra vez y otro para guardarlo como oro en paño para que vaya engrosando los tesoros de familia. :)


9 de abril de 2014

DIY. Alargando la vida de un jersey

Es lo que tiene esta ciudad. Pasamos de 15 a 30 en tres días. Entre eso y que últimamante voy a mil, se me va el tiempo sin enseñaros un diy facilito para alargar un poco la vida de esos jerseys de los peques que se le quedan cortillos de manga y no van a aguantar otroa temporada.

Necesitamos cinta de ribete a juego con el jersey. He usado una imitando piel, del tipo de los botones.

Descosemos las mangas, cosemos el ribete y ¡¡ya está!! Cortando las mangas alargamos su vida ;)

7 de abril de 2014

Tanto tiempo ya parando

Leía la entrada de Beatriz Millán Parando el tiempo y me sentía tan reflejada. No se cuentas veces a lo largo de estos casi cinco años de lactancia hemos parado el tiempo, he dejado de hacer (...) por ser para él. No me pesa, al contrario.

Ha sido una decisión personal, o más bien familiar, no premeditada ni consensuada más allá de los hechos. Nunca hemos hablado el gallo y yo de como debían fijarse los tiempos en casa. 

Ha sido un acuerdo tácito sin fecha de caducidad. Sólo nuestro hijo marcará el final. Mientras tanto nos dejamos llevar por esta forma nuestra de tomarnos la vida. Él es lo primero ahora. Su bienestar, que al fin y al cabo es el nuestro.

A las palabras "mamá tetita" allí estoy. Tardo lo justo en dejar lo que esté haciendo, terminado o no, para acudir a su llamada. No hay nada tan importante que no pueda esperar, ni hay nada más agradable que hacer, no hay mejor excusa para tomarme un tiempo. 

Quizás penséis: La teta, siempre la dichosa teta. Y sí, dichosa teta. Dichosa en el buen sentido que nos permite unirnos de una forma tan animal, tan nuestra, tan como nunca lo volveremos a estar cuando esto se termine. Porque alejado de todo misticismo, que lo tiene, es una unión física. Sólo comparable al sexo. ¿Cuando sino los cuerpos de dos personas podrán estar tan en simbiosis?

Se acurruca sobre mi y mama. Soy su colchón y su almohada, su mejor sofá, su mejor desayuno, aperitivo, merienda y postre. Su mejor antitérmico y analgésico. Su mejor valium, su mejor tranquimazín. Un tobogán, una montaña rusa o un avión. Su campo de juego. Como un chicle pegado a mamá
Ilustración Dos borreguitas
Mientras él, el otro vértice del trío, sigue cargando con la parte más fea para que podamos seguir viviendo nuestro idilio. Trajina por la casa, se afana en resolver, mientras que nosotros disfrutamos de nuestros momentos. Son tantos y tantos en estos casi cinco años. A veces me pica la culpa cuando miro y comparo. Qué pena que ellos no tengan el privilegio de vivir esto. Por eso mismo, porque no pueden, la culpa se me pasa pronto. Los dos lo hacemos por y para él, cada uno como podemos. Conscientes de que así cubrimos sus necesidades a todos los niveles.

Llegará el día en que tengamos que dejar de hacerlo o más bien que cambiemos la forma, por ahora es así. Mientras dure


4 de abril de 2014

Montañas en la cama. Por ahora no

Montañas en la cama. Muchas veces he visto la portada de este álbum ilustrado en las estanterías de las librerías que visitamos, incluso lo había oído nombrar. Me sonaba tanto, tanto, que cuando abrí la última caja de libros para obsequiar a los anfitrinones de las reuniones con My Little Book Box, se me hizo la boca agua. No tardé nada en abrirlo para degustarlo. Me encantó.

El tema, las ilustraciones, la historia, el texto...completamente todo me gustó. A pesar de todo no se lo leí al pollito. Ahí entra la segunda parte del título...por ahora no.

Por ahora no lo compartí con él porque no tengo ganas de darle pié a preguntas, a indagaciones, a tener que explicar. Podría aprovecharlo como excusa, pero la verdad, ando estos días muy cansada, él está otra vez en una "fase dífícil" y no tengo ahora mismo ánimo ni capacidad para hablar con él de este tema. Además ¿para que alentar su curiosidad antes de tiempo? Ya llegará el día y entonces podremos disfrutar juntos de este maravilloso libro.

Yo aquí hablando, como si tu que estás leyendo tuvieras que saber de qué estoy hablando. Hablo de sexo, trata de sexo...¿porque por qué llamarlo amor si quieren decir sexo?

La historia es de lo más tierna y divertida. Martín, descubre una noche a sus padres haciendo el amor. Pero él no sabe que es eso. Su cabecita inocente convierte la escena, imaginando que sus padres suben una montaña muy, muy empinada, que los deja sin resuello, que les da hambre, en la que se hacen daño, pero se curan muy rápido, incluso en la que ¡¡¡se van!!!

Magistralmente narrado cualquier adulto que lo lea lo disfrutará desde el conocimiento y lo que es mejor aún será capaz de ver la escena a través de los ojos de un niño.
Imágen sacada de una entrevista a la autoras en Un Periodita de Bolsillo

Perfecta la reseña que hacen en la web de su editorial OQO editora de Montañas en la cama.
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2 de abril de 2014

Día Internacional del Libro Infantil. Contribuyendo al amor por los libros

Hoy es el Día Internacional del Libro Infantil. También y casi más importante es el Día Internacional del Autismo. 

Día Internacional del Libro Infantil. Pero ¿Qué es un libro infantil? ¿Quién cataloga así o asao a un libro o a otro? Puede parecer obvio, pero a mi no me lo parece tanto. Hablando de Álbumes ilustrados, ¿Quién dice si son para niños o para adultos? y si se supone que son para niños ¿para que edad son? ¿La tienen?.

He pasado tres días en la I Feria de Educación y Ocio en Familia de Sevilla, organizada por Sevilla para Niños, a cargo del stand de My Little Book Box. Mucho más de un centenar de personas han pasado por él. Me gusta pensar que dando a conocer este producto estoy colaborando con la difución de la "literatura infantil". Lo entrecomillo porque sigo teniendo mis dudas sobre que sea eso, infantil.

Me da pena que el proyecto se plantee para niños hasta ocho años. Me da pena que porque ya sepan leer en el aspecto global de la palabra dejen de lado los álbumes ilustrados para dedicarse a leer libros. ¿Acaso no es un libro un álbum ilustrado? ¿No es incluso más complejo? ¿No require de una mejor lectura, más profunda, entre líneas e imágenes?

Si por algo me tiene cautivada My Little Book Box, no es ya por lo atractivo de su plantemiento ofreciendo una experiencia global: educativa, lúdica, creativa alrededor de un libro. No es por las buenas ideas de sus actividades, por que incluya los materiales y no tengamos que quebrarnos la cabeza ni salir a comprarlos justo en el momento en el que hacen falta. Si por algo me tiene enamorada es por los apartados "aprender" y "leer" de las guías para los padres. 

Auténticas joyas en sí mismas que nos enseñan a ver tras la historia, a ir mucho más allá de una simple lectura. No todos somos pedagogos, psicólogos o profesores. No todos tenemos los conocimientos necesarios para sacar el fondo de una historia y ellos lo hacen de forma tan magistral, nos lo ponen tan en bandeja, que sólo por eso ya merece la pena. 

Nos enseñan a educar, nos entrenan a entreleer, nos enseñan a contar, nos ayudan a contagiar el amor por los cuentos, por los libros, haciendo del momento de compartir el cuento una experiencia enriquecedora para todos. Al menos así lo siento yo. Me enriquezco con cada guía y se que al nutrirme seré capaz de volcar al menos un poco en mi hijo.

Tienen tanto que enseñarnos los "libros para niños"...

Si tan sólo he conseguido con mis palabras haceros llegar un poquito del amor que siento por este proyecto seguid leyendo. Si pincháis en la imágen veréis los libros que tenéis disponibles este mes en la web de My Little Book Box. Clicnado en cada uno, los conoceréis más a fondo. Aunque no los disfrutaréis del todo hasta que no tengáis entre vuestras manos alguna de sus guías.
http://www.mylittlebookbox.com/tienda/

De entre todas las familias que pasaron por nuestro stand Sábado y Domingo sorteamos una de las cajas de My Little Book Box. Ahí está la ganadora. 

Pido perdón a las que lo hicieron el Viernes, que no entraron en el sorteo. Ni tan siquiera se me había ocurrido realizarlo. Fué una abuela "blogera" la que nos dió la idea. Gracias abuela del Bebé Difícil. 

Gracias sobretodo a todos esos amigos que se pasaron por allí durante esos tres días, que me hicieron llegar su cariño tan sólo viniendo a saludarme. Una alegría siempre sentiros cerca

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