23 de octubre de 2014

Hoy leemos La niña que no quería cepillarse el cabello

Hoy leemos, como hace un par de semanas, gracias a Picarona, La niña que no quería cepillarse el cabello, que junto a ¡Otra vez! nos envió a casa para que los disfrutáramos además de cederlos para sortearlos por aquí. Pero eso, como siempre, al final :)
Qué cosa, mira que conozco a niñas (se me viene a la cabeza una en concreto) y niños también, a los que no les gusta mojarse la cabeza. Son esas cosillas que se arrastran de la época de bebé, que sin motivo ni porqué perduran en el tiempo. Pero no era el caso de esta niña. Ella se lavaba su preciosa melena todas las noches, pero nunca, nunca se la cepillaba, simplemente porque ella era así.

Imaginad cómo puede llegar a ponerse una melena, que te llega al lugar donde la espalda pierde su nombre, que nunca jamas ha sido peinada, como un nido quizás. Un mullido y cómodo nido para un ¡ratón! y después de ese otro y otro y otro asta formar una gran colonia sobre su cabeza.
Ella era feliz, le gustaban los ratoncitos, le hacían compañía y eran divertidos, no quería hacer nada para molestarlos, menos aún lavarse el pelo ¡se ahogarían! Pero pelo sucio y ratones...mala combinación y al final la situación fue insostenible.

Un libro rico en matices con el que tratar con los peques distintos temas:
La higiene, obviamente
El derecho a ser como queramos ser. La autoestima
La generosidad mal gestionada, anteponiendo a los demás a nosotros mismos
La amistad
La toma de decisiones, la resolución de conflictos
Las emociones
No puedo dejar de pensar, por asociación de ideas, en que este libro pase a formar parte de la biblioteca de esa niña a la que no le gusta lavarse el pelo. A ver que dice el pollito que es muy celoso de sus libros. 

Y ahora si, aquí van las bases para participar en el SORTEO. Son pocas y sencillas así que por favor sed rigurosos, también a la hora de completar el formulario, si queréis entrar en el sorteo.

1. Sigue a Picarona en facebook. Puedes hacerlo aquí
2. Comparte en Facebook de forma pública la publicación de este Sorteo. Esta
3. Completa el siguiente formulario 


El plazo para concursar termina el próximo VIERNES 31 de Octubre ^.^

El envío se realizará a todo el territorio español

Realizaré el sorteo mediante la web Sortea2 y me pondré en contacto con el ganador por mail. Si no obtuviera respuesta por su parte en tres días volvería a realizar el sorteo.

¡Mucha suerte a todos!


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20 de octubre de 2014

Perdón

Ya apunté que nuestra última etapa horrible había terminado drástica y "felizmente" con un enfrentamiento entre el pollito y yo. Ambos perdimos los papeles, ambos perdimos la batalla y es eso, paradójicamente, lo que nos hizo ganar la guerra sin vencedores ni vencidos. 

Pero después de una guerra toca recomponer todo lo que se ha dañado mientras se luchaba y para hacerlo no hay nada como pedir perdón. Fue lo primero que le dije: Perdóname. Si él se había portado mal, yo lo había hecho aún peor. Si él me había hecho daño, yo le había causado mucho más a él. Daño en el alma, que es el peor.

Con la comprensión que da haberse comportado de la misma forma y sentirlo en lo más profundo, nos perdonamos desde lo más hondo de nuestro ser, completamente arrepentidos. Desde el perdón pudimos volver a empezar, no desde cero, porque habíamos dado pasos de gigantes para no volver a caer en lo mismo (lo haremos en otras cosas).

Le contaba a una persona muy cercana lo que nos había pasado y al llegar a esa parte, la del perdón, se quedó sorprendida y contrariada de que se lo hubiera pedido a mi hijo. No creo que debas hacer eso, me dijo.
Más asombrada me quedé yo al escucharla ¿Como no hacerlo? ¿Como pedirle a él, exigirle incluso, que pida perdón por las cosas más nimias si yo no lo hago cuando me equivoco tanto? Es tal el contrasentido que no puedo llegar a entender cómo puede siquiera pasar por la mente de alguien que pedir perdón no sea correcto.

Sin embargo, no es esa persona una excepción, no es raro encontrarse a quién piensa que si pides perdón a tu hijo estás perdido, estás revelando tus miserias, tus flaquezas, estás dejando de ser ese dios todopoderoso para él. Pero ¿qué dios? ¿uno que se equivoca una y mil veces, tantas como él mismo? ¿uno que se pasa la vida probando, ensayando, aprendiendo, errando y acertando a base de intentos?  Qué dios más humano entonces, bendito sea.
Así soy y así quiero que me vea, un ser imperfecto que se equivoca en su lucha por acertar. Si ellos son nuestro reflejo, no quiero que se tope con una imagen de idealidad inalcanzable. Eso no existe. No soy perfecta, no es perfecto, pero eso no importa, no lo espero de él ni de mi, tan sólo que nos esforcemos lo suficiente para ser un poquito mejor cada día, para no conformarnos con el: "Así soy yo" que mata toda posibilidad de cambio.

En eso estamos, intentándolo cada día.



Otras reflexiones en esta línea:
Saber pedir perdón a nuestros hijos. Reflexiones de una madre psicóloga

17 de octubre de 2014

Hoy leemos ¿De quién es ese rabo?

Me quejo mucho de que la sección infantil de la biblioteca de nuestro barrio tiene pocas novedades, de que no abundan los álbumes ilustrados y que hay editoriales que me encantan que no tienen casi o ninguna presencia.

Me confieso prejuiciosa en cuanto a editoriales se refiere. Se que con algunas como tengo casi asegurado el acierto y otras en cambio...por es genial ir con otras personas a la biblioteca, porque a través suya descubres algunos tesoros. Este es el caso de ¿De quién es este rabo? y de El Estornudo. Pero vayamos a por el primero y dejemos el otro para cuando llegue el frío.
¿De quién es este rabo? de la editorial Susaeta. No puedo evitarlo, pero normalmente, lo que ofrece esta editorial está en el punto opuesto de lo que me atráe de un libro. Salvando algunas excepciones (que en un fondo editorial tan grande tiene que haberlas) y esta es una de ellas.

Cuando se lo escuché contar a María me quedé ¡wowwwwwww que chulo! y lo es.

¿De quién es este rabo? es un libro juego que consiste en adivinar a quién pertenece el rabo de quién se esconde detrás de cada página. Si eso de por si es divertido porque te llevas más de una sorpresa, más aún lo es la descripción de cada animal con unas rimas ingeniosas tomando como base los nombres más divertido todavía de los animales. El pollito se reía a carcajadas al pasar cada página y escuchar cosas como
"Casimiro, que es camello, tiene novia y mucho vello" o "Doña Lucero la vaca feliz pace feliz y hace caca" (ya se sabe que las cacas siempre son un acierto. Como prueba está El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza y El libro de la caca)
Las ilustraciones me venían a recordar los dibujos que mi abuelo José hacía cunado era pequeña, así que me han parecido entrañables por "toscas" y simples. Geniales.
Sin dudarlo lo añadiría a nuestra pequebiblioteca. ¿Como puede ser tan barato un libro tan bueno? Penita me da que no lo encuentro. Será que es del 99. ¡Madre del amor hermoso! 

PD. 

15 de octubre de 2014

Pasta carbonara. La cocinamos así

Hace mil que vi esta receta, quizás pudo ser en uno de esos programas de Carlos Arguiñano, no lo recuerdo, pero el caso es desde aquel momento pasó a formar parte de las recetas típicalish mi casa, como el arroz con pollo al curry.





Refreimos la cebolla hasta que esté pocha (transparente y bien blandita). Añadimos los champiñones y el bacon y rehogamos.

Cuando el bacon está cocinado añadimos el ingrediente secreto y a fuego fuerte dejamos que se evapore el alcohol unos minutos.
Añadimos la nata, la nuez moscada, la pimienta, sal y dejamos reducir.

Lo ideal es comerla en justo al terminar de hacerla, porque si esperas un ratito y tienes que volver a calentarla se queda sequita, como así (foto) y aunque buena, no tiene nada que ver con la cremosidad de recién hecha.
Un poquito de queso rallado por encima se te gusta y approfittare

13 de octubre de 2014

De la necesidad de simplificar

Que no iba a poder mantener el ritmo de los últimos dos años era evidente, todos me lo decían. No es que no quisiera verlo, es que prefería intentarlo mientras tuviera fuerzas. Ese era el momento, así tenía que ser. Pero todo se termina, pasan las etapas, cambian las necesidades. Ahí estoy, cambiando.

Hice la prueba en verano, me fui alejando, poquito a poco, casi sin que se notara (o si). Menos publicaciones en redes sociales, menos tiempo por allí. Que son grandes ladronas de tiempo no hace falta que lo diga yo.

Decían y creía que al volver al curso, al comenzar la rutina, me metería de lleno de nuevo en ese mundo, pero no. Ya no me apetece, ya no siento la necesidad de estar en contacto con todos en cada momento. Durante unos años lo necesité, necesité el apoyo, la compañía, la comprensión, la apertura que brindan, pero ya no. Ahora estoy en momento "concha", siento la necesidad de simplificar mi vida, dedicarme a mi familia sin distracciones, en cuerpo y mente, replegada.

Han sido muchos los momentos en los que he estado con los míos sin estar, intentando disfrutar del momento con una voz que me gritaba todo lo que debería estar haciendo, atormentándome. Ahora no quiero tener que acallarla, simplemente no quiero que exista y para eso lo mejor es dejar cosas atrás. No quiero pasarme el día corriendo, estresada por no llegar a todo (abstente de decirme que no llegaba por falta de organización porque puedo picotearte la cabeza).

En parte fue esa necesidad la que me dio el empujón para no meterme en el proyecto que surgió a finales de verano. También es uno de los motivos para dejar de ser consultora de My Little Book Box. Me sigue entusiasmando el producto, pero no quiero robarle tiempo a mi familia dedicándoselo a otras, no me compensa.

Necesito tiempo para hacer la casa tranquila, disfrutar cocinando, pudiendo dedicar una mañana a tomar café con una amiga o una tarde a salir con mi madre, llevar al peque a las extraescolares o estar en el parque pasando las horas. Dormirme cuando me apetezca y despertarme descansada. Ver una peli tumbada en el sofá con mi otra mitad o leer un rato. Salir a caminar cada día o sentarme en un banco al volver del mercado. Mantener este rincón porque me gusta sin objetivos ni expectativas. Necesito frenar y saborear.
Imágen
Eso estoy haciendo. Si me leísteis cuando hablaba de dimitir de madre, sabed que estamos bien, muy bien. Hubo un momento catártico horrible para los dos pero a todas luces necesario. Un antes y un después que terminó de empujar al cambio.

¿Cuanto durará esta nueva forma de tomarme la vida? No lo se, pero sea el tiempo que sea disfrutaré de él.

10 de octubre de 2014

Hoy leemos ¡Otra vez!

Hoy leemos ¡Otra vez!. ¿No es nada nuevo verdad? Pues os equivocáis, es nuevo, nuevísimo en casa, porque hace poquito que ¡Otra vez! llegó a nosotros de la mano de la editorial Picarona para que lo disfrutáramos juntos y para que ¡tachán, tachán! se fuera a la peque estantería de uno de vosotros.
Bueno, que me lío, con eso sigo después.
¡Otra vez! ¡Otra vez! ¡otra vez! Gritaba el pequeño dragón después de que su papá/mamá (no sabemos) le leyera su cuento favorito antes de dormir. Un cuento, como no, de dragones, de uno gran, astuto y malvado dragón rojo llamado Cedric que atormenta a los gnomos y convierte a las princesas en bizcochos.

Escena a escena vemos cómo va creciendo la excitación y exigencia del dragoncito a la par que el cansancio y hartazgo de su padre/madre, que va haciendo que cambie la historia de Cedric, cada vez más corta, cada menos menos malo, cada vez más sueño hasta que como en ¡No interrumpas Kika! cae rendido. ¿El niño? ¡¡noooooo!! el adulto. ¿No os ha pasado nunca?
Y al volver la página...¡zás!

En casa ha pasado el corte. Mi pollito ha pedido que se lo leyera otra vez y otra y otra. Se lo ha contado a su papi, le ha ido desgranando los matices de las ilustraciones y en definitiva creo que se ha visto identificado en él.
Estoy segura que a vuestros peques les encantará y para comprobarlo Picarona me propuso organizar un sorteo así que vamos con las bases.

1. Sigue a Picarona en facebook. Puedes hacerlo aquí
2. Comparte en Facebook de forma pública la publicación de este Sorteo. Esta
3. Completa el siguiente formulario



El plazo para concursar termina el próximo VIERNES 17 de Octubre ^.^

El envío se realizará a todo el territorio español

Realizaré el sorteo mediante la web Sortea2 y me pondré en contacto con el ganador por mail. Si no obtuviera respuesta por su parte en tres días volvería a realizar el sorteo.

¡Mucha suerte a todos!

Y LA GANADORA FUE

  • Norma Cabrera Macías


8 de octubre de 2014

Camisetas únicas by tu peque. DIY

Parece que la idea de las segunda vida para las camisetas y bodies chulos de vuestros peques os gustaron así que esta idea estoy segura que también lo hará, personalizar camisetas con sus propios dibujos. 

Material para pintar sobre textil hay muchos, rotuladores, pinturas, pero cuando vi esta especie de ceras me pareció que podían resultar tan efectivas como las témpera sólida y así es. Creo que para los peques son lo mejor. Las nuestras son Playcolor one Textil de la marca Instant.

La noche antes del primer día de curso, cuando ya estábamos acostados, al pollito se le ocurrió que podía llevar una camiseta a juego con el desayuno saludable que les dan de bienvenida. Me comentó algo de hacer un dibujo de una manzana y pegarlo a la camiseta. En ese momento me acordé de las pinturas para tela y de ese otro diy de camisetas. Venga pollito, hace s el dibujo y yo se lo coso cuando tu te duermas. Era muuuuuy tarde. 

Pensé que quedaría mejor si pintaba sobre una superficie blanca lisa para que el dibujo quedara más limpio (y porque si salía una caca, todo hay que decirlo). Tenía una camiseta blanca de algodón, casi nueva pero con algunas manchas que la hacían "inservible" y tenía guardada para lo que surgiese. Recorté un cuadro y con cinta de embalar lo fijé a un cartón duro, tensando un poco la tela, a modo de bastidor. 
Él hizo su dibujo, no tardó ni dos minutos con esa pintura tan cubriente y tan fácil de aplicar. Después sólo quedó quitar el dibujo del cartón, ponerle un papel por encima y plancharlo durante cuatro minutos siguiendo las instrucciones de la caja. Asegura el fabricante que puede lavarse a un máximo de 30 grados.

Recorté la manzana con su rabito incluido dejando un pequeño borde alrededor. Elegí una camiseta de rayas rojas y blancas que tenía un par de manchas que no le había conseguido quitar. Total, si me la cargaba al lavarla porque destiñera no sería muy malo.

Esta vez no tenía hilo de punto de cruz de colores a juego (como para la camiseta reciclada) así que elegí un par de bobinas de hilo normal, verde para la parte de las hojas y roja para el fruto. Hice el pespunte a mano que no eran horas de hacer ruido con la máquina de coser. 
Y el resultado es el que veis. Para mi que ha quedado superbien y él iba feliz con su camiseta hecha por él mismo contándoselo a todo kiski. 
La camiseta ya la hemos lavado y no ha perdido ni un poquito de color, así que prueba superada. Os invito a hacerlo con vuestros peques, seguro que las lucen la mar de orgullosos.
Podéis verla puesta aquí.

Lo mismito lo podemos aplicar a lo que queramos. Por aquí el pequeño artista está haciendo distintos dibujos con la idea de coserlos a una colcha para su cama. 100% personalizada. Seguiremos informando





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