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5 de febrero de 2016

Hoy leemos un muñeco LudoBooks ¡con el móvil!

Si me costó dar el paso de dejar el papel y pasarme al libro electrónico no digo nada de poner en manos del pollito un libro en el móvil. No por nada, simplemente porque él no es de maquinitas ni de aplicaciones. Ocasionalmente, cuando está muy aburrido de esperar, pide jugar un rato al Pou, nada más.

Si LudoBooks fuera sólo un cuento en formato digital habría declinado el ofrecimiento de Eva de probarlo como ya he hecho otras veces con ese tipo de productos, pero esto era diferente por los formatos que ofrecen y por la idea del proyecto en sí. Me gustó desde que leí la presentación de Eva:

Ludobooks es un proyecto artesanal que se ampara en la cara amable de la tecnología, y busca personalizar cuentos convirtiendo en protagonistas, no sólo al niño que le hacen el regalo, sino también a la persona que con tanto cariño se lo dedica. He puesto mucho empeño en simular una experiencia que se viva “en familia”, con la finalidad de rendir homenaje a aquellos padres y personas que huyen del concepto regalo como “producto” en sí mismo, escogiendo para sus hijos experiencias que puedan aportarles mayor valor



Ludobooks es un proyecto incipiente de cuentos personalizados que nace con el interés de acercar a los niños a la lectura, de manera divertida y en familia. Su originalidad radica en los formatos que ofrecen: libro digital, libro en papel y muñeco personalizado. Interesante ¿verdad?. La idea de los muñecos es que los protagonistas de la historia del cuento digital, que son seres curiosos, quieren entrar y salir a su antojo entre dos mundos para conocer la vida y los niños que están en ella, que no son sino ellos mismo, de ahí la opción de combinar los distintos formatos, complementándose.
En los cuentos puedes personalizar la apariencia física del niño protagonista: el tono de la piel, la forma de los ojos, el color del pelo, los distintos peinados y añadir algunos complementos. Se pasa un buen rato eligiendo por aquí y por allí para que el personajillo sea lo más fiel posible al original. En el texto puedes personalizar el nombre y la edad, fragmentos del texto, fotografía y una dedicatoria.

Como de espacio no andamos sobrados en casa me decanté por el libro digital y por supuesto el muñeco. Imaginaba la ilusión que le haría a David verse reflejado. Escogí el cuento, lo personalicé y al día siguiente ya tenía en mi email el cuento El Navegante Cósmico, uno de los cuatro cuentos que ha creado Eva. 
Lo increíble es que cualquiera que se registre en su web con su nombre, apellidos y dirección de email, Ludobooks te permite personalizar cualquier cuento que escojas y en 24 horas te envían ¡¡¡GRATIS!! tu cuento personalizado en pdf por email, junto a una pequeña reseña digital.


Cuando el paquete llegó a casa, cambié los datos del destinatario (tapé mi nombre y puse el suyo, vamos). Le encanta recibir envíos. Al regresar del cole el paquete lo estaba esperando sobre la mesa. No pudo hacerle más ilusión cuando vió que se trataba de un pequeño cojín donde aparecía un niño vestido de superhéroe y su nombre. No tardó en darse cuenta que en un bolsillo tenía un código Qr. ¡¡Saca el móvil mamá, saca el móvil!! tienes que apuntar aquí a ver qué hay. ¡¡¡¡Hombre!!!!¡¡¡¡Por fin un cuento para leer en el móvil!!! (Vaya con el pollito, parece que lo estaba esperando desde hacía mil). Lo leímos en ese mismo momento.



De lo mono que le parece lo ha colocado en su escritorio. En honor a la verdad no ha vuelto a acordarse de pedir el móvil para leerlo, pero es que como decía al principio, no es un niño tecnológico. Estoy segura que para cualquiera más interesado por lo digital, para esos pequeños "enganchadillos" al móvil, Ludobooks será una forma fantástica de introducirlos en el maravilloso mundo de los cuentos. 



1 de febrero de 2016

Para aprender a atarte los cordones...

...sólo hay que esperar el momento justo y que alguien te dedique cinco minutos. 

Esa es mi conclusión.

Quizás tenéis el falso concepto de que soy una madre apañada, de esas que van un paso por delante, pero no, soy bastante pendona y a lo máximo que llego la mayoría de las veces es a pinear alguna idea para nunca ponerla en práctica (caso 1) y recoger por aquí para no olvidar (caso 2) 

Caso 1. Hace mil millones de meses, en mis inicios en Pinterest vi (y ahora me doy cuenta que no guardé) una imágen de este tipo. A veces basta con pensar guardar algo para que, aunque no lo hagas, no lo olvides.

Imágen Charhadas
La cosa es que ahí estaba, esperando en mi mente el momento para ponerme manos a la obra y enseñar al pollito a atarse los cordones.

Caso 2. En la galería de Instagram de Beatriz Millán (@beatrizmillan), @lovetherapy.es le dejó en un comentario la siguiente retahila, que guardé aquí el para usarla llegada el momento (junto a la manualidad del caso 1).

Los cordones se sueltan
si no se saben atar,
te cuento un secretito
y muy pronto lo sabrás.

Tomando las dos puntas,
una cruz debes formar:
pasar una por la "cueva"
y ahora estirarás.

Observa...¡genial!
¡Se formó un nudo!
llévalo hasta abajo
sin ningún apuro.

Toma un cordón
forma una obejita,
el otros la abraza
y se mete en la "cuevita".

Cuando ya estén
las dos orejitas,
con un nudo en el medio
quedarán más bonitas.

Es un juego entretenido,
lo tienes que practicar;
si tiras de las puntas,
se volverán a desatar

De Bea también guardé el título de un libro al respecto: Un lío de cordones, de Kalandraka. Inagotable fuente de inpiración siempre esta Bea ;)

Ahí andaba yo pensando que tenía que buscar un cartón, comprar unos cordones y aprenderme la retahila. Pensaba y dejaba de pensar, de forma intermitente. Mañana, mañana...

Hasta que el viernes, a medio día, despues de cinco minutillos en los que pollito y gallo se habían ido a jugar juntos, me viene David y me dice que ya sabe atarse los cordones. ¡¡¡Pardiez!!! ¿cómo ha sido eso?

Pues eso...sólo hay que esperar el momento justo y que alguien te dedique cinco minutos. 


Viernes 29 de Enero


29 de enero de 2016

hoy leemos El rey que bordaba estrellas

30 de Enero. Día Escolar de la No Violencia y la Paz. Viendo estos días distintos recopilatorios de libros infantiles sobre el tema me recuerda el del blog de la librería gaditana Plastilina que aún no he hablado de El rey que bordaba estrellas aunque lleva en casa desde Noviembre. Hoy es el viernes perfecto para hacerlo.


Lo primero que me atrajo de él fue el título (un rey, barón, que borda no se ve todos los días), la portada me apreció deliciosa con ese encaje y al abrirlo para hojearlo me enamoré de sus ilustraciones. Pero es que la historia me pareció igual de preciosa.

Era un rey especial, diferente. "Era un rey son corona, sin cetro, sin trono". Un rey al que lo único que le importaba era la felicidad de sus súbditos. Sus únicas armas: "una aguja de plata, un dedal de coral y una vieja máquina para bordar". 

Rodeaba su reino los de otros tres monarcas. Uno amaba la guerra y tenía las armas más poderosas. Otro, un rey abaro que adoraba el dinero. El último deseaba poseer la belleza y para ello encerró todas las criaturas preciosas en grandes musesos. 

El pequeño rey, había pasado desapercibido hasta que un día los otros monarcas se dieron cuenta de su existencia y envidiosos se fijaron en que sus ojos brillaban más que los suyos y que sonreía de una forma especial. Como pasa tantas veces, la felicidad de los demás parece que molesta y decidieron invadir su diminuto país.

"Más la guerra fue inútil, como todas las guerras"







No os diré lo que pasó, tan sólo que 
"Nunca comprendieron que el único secreto para poseerlo todo es simplemente no tener nada"

Os animo a buscarlo y disfrutarlo.

Por aquí dejo algunos libros más para conmemorar el día de la Paz y no violencia (Librería Plastilina), Flon flon y musina (del que hablé aquí hace años ya), el recopilatorio en facebook de Lluvia de cuentos y Cuentos para antes de despertar, con tantas joyitas que merecen desgranarlas poco poco.




27 de enero de 2016

Yo prometo: Nunca más estaremos a dieta

Llevo toda mi vida a dieta. Ahora si, ahora no, a hora más estricta, ahora menos...pero así, en general toda la vida. Cuando no estaba a dieta no dejaba de pensar que debería estarlo, que me sobraban kilos. Incluso cuando siendo consciente que me sobraban kilos me encontraba bien conmigo misma había un Pepito Grillo que me susurraba "deberías ponerte a dieta". Lo mismo es difícil de entender que estando a gusto con tu cuerpo pienses en hacer dieta, quizás es que aunque estás a gusto no lo estás del todo. No lo se. 
Lo cierto es que la última vez que me puse a dieta (bueno, nos pusimos, porque lo hicimos a la vez Mi madre, el gallo y yo) fue a principios de Enero de 2015. Dieta de endocrino más una hora mínimo de caminata diaria. Cada día comíamos lo que nos tocaba. Aunque la cosa iba cambiando, básicamente lo podíamos mezclar grupos alimenticios y las cenas eran escasas no, lo siguiente (caldos, zumos). Muy bien. El ejercicio lo fuimos interiorizando y la verdad es que sienta genial. En Mayo ya había entrado en mi peso saludable. Tocaba mantenerse y pasa lo que pasa...que después de cinco meses de estar amargados y viéndonos y sintiéndonos ya bien echamos el freno y si bien no volvímos a los hábitos de antes, dejamos de hacer ese llamado "mantenimiento", base dicen de todas las dietas. 

El caso es que las frases "hoy me toca comer esto", "no puedo comer eso porque estoy a dieta",  "sólo puedo cenar esto" eran el día a día....estábamos a dieta.

Lo dicho, dejamos la dieta y empezamos a comer "más normal" y poco a poco fuimos (todos) subiendo de peso de nuevo. Volvía a resonar en nuestro cerebro la vocecita "deberías ponerte a dieta". Venga va, después de Navidad. La verdad es que sudaba de pensar volver a no poder como los demás, a comer aburrido, a casi no cenar, a estar permanentemente pensando en qué dice este hombre que me toca hoy, cómo combinarlo con la comida de los demás para organizar los menús semanales. Qué pereza de verdad. Pero bueno, ya no estaba dentro de mi peso saludable y debía llegar a el de nuevo.

Con esa gran pereza de volver al endocrino pensamos en comenzar por comer más ligero y equilibrado. Más verduras, las cinco comidas, menos cena...como una preparación mental antes de volver a la visita del médico.

"Mamá, me estoy poniendo gordo, tengo que ponerme a dieta". Me dijo el pollito. ¡¡¡¡¡¿¿¿¿WHAT????!!!!! En ese mismo momento me di cuenta del mensaje tan erróneo y destructivo que estábamos enviándole aún sin quererlo, porque aunque simpre decíamos que estábamos a dieta por salud, lo cierto es que estábamos a dieta para bajr de peso. Blanco y en botella. Si el estaba engordando (simplemente estaba más grande en general, creciendo, vaya, eso que hacen los niños) tenía luchar contra ello como nosotros, a dieta. MEEEEEEEEEEE

En ese momento decidí que nunca más estaría(mos) a dieta. 



No quiere decir por eso que vayamos a descuidarnos sin importarnos ganar peso. No. Quiero decir que simplemente nos vamos a quedar como estábamos, comiendo más sano y equilibrado, más ligero y mantendremos la vida activa que llevamos. Quizás poco a poco vayamos bajando de peso, esoo espero en realidad. Pero nunca, nunca más diremos "no puedo comer eso porque estoy a dieta", lo comeremos, poca cantidad pero lo comeremos. Ya no habrá más "como esto porque es lo que me toca", no señor, nosotros decidiremos que comer, que nos apetece o mejor nos cuadra en el menú familiar, simpre dentro de esa premisa de comer bien.

Nunca más mandaremos esos mensajes tan negativos para nuestro hijo. Nunca más estaremos a dieta

25 de enero de 2016

Grabar en mi mente graba,graba

Después de que Melissa, una de nuestras queridas chicas, compartiera en facebook el vídeo resumen de su experiencia en Sevilla; después de que viéramos el resultado de las grabaciones que iba haciendo casi sin que nos diéramos cuenta, lo tengo claro ¡¡yo quiero!! 

Quiero aprender a montar vídeos, pero sobre todo y lo primero, quiero tener presente en mi mente conseguir el material para hacerlos, dícese grabar y grabar, no sólo hacer fotos. Propiciar momentos, hacer el tonto, documentar nuestra cotianidad, conservar los momentazos del pollito y hacerlo así de bonito.



Qué lindo ha sido compartir estos meses contigo Melissa, contigo y con Emily, tanto como con todas y cada una de las chicas que pasaron por aquí antes. Qué maravillosa experiencia para David, qué gran aprendizaje. Cuanto cariño al otro lado del charco.

Por lo pronto ya tengo cámara ¡yija! De segunda mano pero nuevecita. Ahora tengo que grabar en mi mente GRABA, GRABA

Ups, creo que tengo mi primer propósito para 2016

18 de enero de 2016

Una zona de estudio simple y aprovechada

La mejor forma de hacer más happy un grey #BlueMonday es poner un poquito de yellow in your life. Si encima IKEA te invita a tener #TodoEnOrden en tu cocina ya es la repera, pero eso otro día. Hoy toca enseñar por aquí cómo ha terminado de tomar forma (espero que por un tiempo) la habitación del pollito.

Con su entrada en primaria le estábamos temiendo a los deberes en casa. Se hacía necesario planificar una zona de estudio en su minihabitación. Y digo planificar porque cuando el espacio (y el presupuesto) escasea no pueden tomarse decisiones a la ligera. Optamos por hacernos a media un escritorio en el único espacio disponible, de los pies de la cama a la pared bajo la ventana. La luz natural entraría por la derecha en lugar de por la izquierda, pero no había más opciones.

Unos tableros hacen las veces de pata, de mesa otro trablero al que hicimos una muesca para salvar el costado del mueble alto sobre la ventana. Listo. El material lo tenemos organizado en una caja con vasos a modo de divisones. 

No tardamos mucho en darnos cuenta que necesitábamos ampliar el espacio de almacenaje con algún tipo de balda, porque no se vuestros peques, pero David tiene la manía de acumular mil millones de "mierdecitas" completamente necesesarias a su entender que iban acaparando el espacio del escritorio haciendo un auténtico tetris donde no quedaba un huequito libre para ponerse a hacer los poquitos deberes que le mandan (meeeeenos mal).

Como el que guarda haya, echamos mano de una balda de madera de Ikea ya descatalogada, del tipo EKBY HEMNES y un par de soportes negros EKBY HALL. Le hicimos a la balda la misma muesca que al tablero del escritorio. Es genial tener un carpintero justo al lado de casa que te hace los cortes que necesitas en un periquete por unos pocos euros. 

Había que tuneralo todo para intergarlo en la habitación. Como soy de la ley del mínimo esfuerzo y odio el acabado de la pintura en los muebles cuando no se tiene la paciencia de hacerlo bien, preprarando la superficie, lijando entre mano y mano...se me ocurrió probar la pintura en spray. Compramos en Leroy Merlín un bote en color blanco que usaría de base y otro amarillo que sería el color final de la estantería completa. Al final me pareció demasiado amarillo y decidí usar este color sólo en los soportes. Balda blanca, soportes amarillos. Luminosidad y color.


¡Dame un bote de spray y conquistaré el mundo! ¡Qué maravilla! en un periquete todo estaba del color que tenía que estar y además seco y dispuesto para colocar. La fiebre grafitera me hizo pintar también de amarillo un taburete BEKVAM que usábamos al principio para subir a la cama de David (que es bien alta) que ya estábamos a punto de tirar. Que rebonito quedó y qué fácil fue hacerlo. 

Más, más porque ahí no acaba la cosa. Que no veas cómo cunde el botecito de spray. El pollito había pedido a Papá Noel un mueblecito de Bob Sponja de esos de muchos cajoncitos. Era más feo que todas las cosas, así que Papá Noel pasó del tema (qué maligno es el gordito de rojo), pero en su defensa diré que me había encargado a mi buscar algo similar. Allí estaba en Tiger por dos duros. Nada más que llegar a casa, con el spray blanco de una mano y el amarillo en la otro quedó integrado en la habitación. Ahí está en la fotillo de arriba.

Ese rincón ya tenía sus pinceladas de sol, pero había que integrar algo más el resto de la habitación. No se si vísteis la decoración en forma de cofeti de la pared del cabecero. Había que meter algún topo amarillo, así que con el mismo spray pinté de amarillo una cartulina (por no comprarla). Recorté algunos círculos y los pegué por aquí y por allá con la masilla adhesiva que se usa para pegar los posters y así de bien quedan con esa casita preciosa de Mi verde Olivia.





Y ahora si, al menos por ahora, e voilá. Finiquitado. 

Esta tarde nos vamos a Ikea a poner #TodoEnOrden en la cocina. El carrito RASKOG está en mi lista y ese verde mint es precioso, pero estoy tan aburrida de verlo en todas partes que lo mismo me compro otro bote de spray ;)

Bueno, voy a rellenar la lista de recogida que me coge el toro



15 de enero de 2016

Hoy leemos en el Patio

Era el día de Reyes cuando llegó un paquete lleno de libros. ¡Qué maravilloso regalo! David, enfadado porque sólo me mandaban cosas a mi, no podía estar más contento, porque aunque el envío estuviera a mi nombre eran libros para él. En ese mismo momento se puso a leer con su padre, olvidándose que era la hora de comer y el hambre apretaba. 



Patio Editorial es un nuevo sello de literatura infantil que nació el año pasado bajo la sombra de Plataforma Editorial, aunque quizás sea el árbol que crece en este patio el que da sombra a los niños que juegan debajo, que sueñan, descansan, aprenden. Ese árbol donde los niños trepan, desde donde descubren el mundo.

"En Patio publicamos libros para jugar, descubrir, observar, imaginar, aprender..., en fin ¡libros para niños!". Así de claro y sencillo lo explican en su web. "Algunos libros están pensados especialemente para despertar el gusto por los libros y la lectura en los más pequeños; otros simplemente para jugar (ni más ni menos); están también aquellos que animan a descubrir el mundo...pero absolutamente todos son libros para que los niños disfruten"

Y eso es lo que ha hecho el pollito con ellos y nosotros a su lado: disfrutar. 

¿Quién se esconde? Vamos descubriendo qué animalillos se esconden detrás de cada página a través de los troquelados. Con colores planos, muy vivos y contrastados. Creo que es de esos libros éxito seguro.

¿Donde está Spot? ¿A qué niño no le gusta acompañar en sus aventuras a un cachorrillo? Por lo visto este libro, el primero de una gran serie, fue el primer libro con solapas del mundo. ¡Qué cosas!



Ya llegó y ¿Pequeño o grande?. Se reconoce a la legua la mano del autor, Hervé Tullet. Un par de libros con páginas que aumentan de tamaño a medida que se desarrolla la sencillísima y marcadamente visual historia.



Estos cuatro libritos de Èdouard Manceau son perfectos para primeros lectores. Buuum, el león, Chof Chof, el camello, Zas, el elefante y Clap, la tortuga. Con poco texto, bien clarito y grandote; las ilustraciones con colores planos, de contornos muy delimitados nos presentan a unos protagonistas encantadores y la historia de cómo llegan a ser tan peculiares.
Como bien decía Vireta en Instagram, estos libros se les quedan cortitos al pollito. Nos hemos divertido con ellos, hemos jugado, los ha leído, se ha reído con las ocurrencias de ese negrito que ayuda a los animales a ser como los conocemos, en definitiva, los hemos disfrutado, pero en este momento que nos demanda que le compremos el primer libro de Jerónimo Stilton no tienen sentido en nuestra pequebiblioteca, se quedarían ahí olvidados y eso es una pena. Serán un regalo, igual que lo fueron para nosotros. Ya estoy pensando en las pequeñas manos en las que caerán y cuanto los disfrutarán. Es tan bonito regalar (como que te regalen) :)

PD. ¿Os habéis fijado en la primer foto en un libro discordante? Es uno para mi ¡oh yeah! El cerebro del niño explicado a los padres. Curiosamente mi madre lo había comprado para regalármelo pensando que me resultaría interesante y mira, llegó primero gracias a Patio Editorial. Ella lo ha deborado, yo estoy en ello. Ya os contaré