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27 de abril de 2015

Rincón de lectura. ¿Must o no must? esa es la cuestión

Hace ya unos meses que Cristina, Teresa y Celia lanzaron la iniciativa InspirAción. Desde entonces me había apetecido unirme, pero eso de cumplir plazos no es mi fuerte y han ido pasando las propuestas casi sin darme cuenta. Este mes, el del libro por excelencia, le tocaba a Bea proponer reto y no podía ser de otra forma que algo relacionado con la lectura infantil. Rincón de lectura es su propuesta. No quería dejarlo pasar esta vez aunque fuera para llevar a medidas la contraria.

Bea ha publicado un par de post geniales orientándonos y dándonos ideas para montar un rincón de lectura para nuestros pequeños (este y este). Pinterest está lleno de ellos, la misma Bea tiene una carpeta preciosa con muchos de ellos. Soy muy, muy Pinterest. Me gusta la decoración, me gustan las cosas bonitas y confieso que babeo al ver esas imágenes, que sueño con tener algo así. Pero a la vez soy tremendamente práctica y vivimos en un piso pequeño, muy pequeño.
Para los que sois como yo, va este post con una revelación a modo de susurro: Los niños no necesitan un precioso rincón de lectura para leer. Ahí la media contraria, en el necesitan.

Coincido en que deben tener sus libros accesibles, que ellos mismos puedan elegir cuál quieren que les leamos o cuál ojear o leer ellos mismos. Los libros si no están a su alcance son como aquel juguete taaaaan chulo que está en la caja en el artillo del armario, rara vez les llamará la atención.
En casa la pequebiblioteca está en el salón. Bien bajita para que la trastee a su antojo.



Colocarlos con las portadas vistas es maravilloso, pero ocupan tantísimo que a no ser que tengan pocos libros o mucho espacio en horizontal es complicado, porque aún poniendo muchas baldas la mayoría de los libros quedarán demasiado altos para ellos. Creo que es más un detalle decorativo que una verdadera forma de guardarlos, pero el efecto es genialmente precioso.

En la habitación de David a falta de mesita de noche pusimos la típica balda de Ikea, con idea de que la use para colocar lo que necesite de noche, además de su lectura del momento. Como tras el des-descolecho sigue sin uso, me permito el lujo de usarla, como decía antes, simplemente para decorar. 




Los cojines en el suelo quedan monísimos, pero lo veo teeeeeela de poco práctico, un engorro para limpiar. Y si hablamos de montar un tipi para leer un libro ufffff, ya me he cansado. De nuevo la vena práctica. Y miren ustedes, a mi no hay cosa que me parezca más cómoda para leer que una cama o un sofá y eso lo hay en todas las casas, así que ¿para qué más?
Como nuestro momento lectura suele ser antes de dormir, cada poco, casi sin darme cuenta, se forma una pila de libros en mi mesita de noche. Ese es sin duda nuestro mejor rincón de lectura, no necesitamos más.




Eso si, como soy muy Pinterest, que ya lo he dicho antes, suspiro por una habitación con paredes forradas de libros, con un gran ventanal. Donde no haya libros, láminas bonitas decorararían el espacio. Montones de juguetes bonitos, cada uno en su sitio, en ese caos ordenado que queda tan chulo. A sus piés una alfombra bien mullida y simpre limpia; en un rincón coloridos cojines de ditintos tamaños. Del techo colgaría una hamaca, adoro las hamacas. Una buena mezcla de todas estas fotos.



Ese es mi sueño. No lo necesito, pero lo quiero. Ups que yo no soy la niña. Lo había olvidado. Es tan bonito soñar y para soñar ¿hay algo mejor que un libro? Eso es todo lo que se necesita.









20 de abril de 2015

No quiero ser una niña

Los reyes le trajeron la preciosa guirnalda de Mi Verde Olivia y tal y como pensaba no le hizo ni pizca de gracia verse convertido en una bailarina.

-¿Porque los Reyes me han puesto así de niña?
-Pues supongo que porque quieren que sepas que puedes ser lo que quieras ser, incluso si quisieras ser una niña
-Pero es que yo no quiero ser una niña

Así hasta que hace una semanas me pidió que quitara a la bailarina de la guirnalda. Lo hice en ese mismo momento, al fin y al cabo era su regalo, su guirnalda, su habitación, aunque no duerma en ella, el descolecho nos duró apenas un par de meses. 


Son casi 6 años y tiene las ideas muy claras. Lo que quiere y lo que no. Intentamos respetarlas.

Hace unos días sentenció. Yo intentaba picarlo para que fuera a clases de natación diciéndole que cuando llegara el verano, sus amigas, que iban a ir a clase, iban a nadar mejor que él y que le iba a dar coraje. ¿Qué es coraje? me preguntó. Creo que me había visto venir desde que inicié la conversación. Vamos a ver mamá. Que no quiero ir a clase de natación, y si no quiero ir a clases de natación no tengo porqué ir y punto, no pasa nada. No puedes obligarme. Con esas palabras exactas. No sólo fue lo que dijo, sino la seguridad con la que lo dijo lo que me hizo callar. Una lección en toda regla. 

Podría sentirme molesta porque no quiera ir a nadar, de echo lo estoy, porque si lo hiciera podría aprovechar para nadar yo también, al fin y al cabo es una minucia. Pero sobre todo me siento orgullosa de que esté seguro de sus ideas, de que sea capaz de expresarlas y no dejarse convencer sólo por complacerme. Me siento orgullosa porque me gusta pensar que tenemos algo que ver, aunque sólo sea un poquito, en el tipo de personita en la que se está convirtiendo. Me hace pensar que, a pesar de todos nuestros errores, no lo estamos haciendo tan mal. Sea como sea siempre lo querremos, aunque sea como sea.

17 de abril de 2015

Hoy leemos Libros en MAYÚSCULAS

Comentaba Vireta que "el uso de las letras mayúsculas para que ellos puedan ir leyéndolas o fijándose en ellas es algo que se les olvida a los maquetadores y diseñadores", refiriéndose a los álbumes ilustrados

A casa llegó en una My Little Book Box Los cinco desastres, de la editorial A buen paso y sin siquiera habernos dado cuenta ya teníamos Voy a comedte de Kokinoss. Los álbumes ilustrados en mayúsculas no son muy comunes, quizás y en parte porque es habitual que la tipografía forme parte de la esencia del libro, que sirva para potenciar las ilustraciones y el texto, para expresar también con su uso. Como el pollito ha empezado a leer en mayúsculas, me apena que no pueda practicar con sus álbumes favoritos, que tenga que conformarse con los pequeños libros que las editoriales destinan para eso en lugar de un buen álbum ilustrado.

Se me ha ocurrido escribir en mayúsculas un pequeñas tiras de papel los textos de nuestros álbumes, poco a poco, conforme los vayamos leyendo, para usarlo sólo de forma transitoria hasta que coja práctica con las minúsculas.

De todas formas, como decía antes, hay vida más allá de los álbunes ilustrados y son muchas las editoriales que cuentan con colecciones para pequeños lectores con montones de títulos de libros en mayúsculas. Quizás no destacan por sus ilustraciones o si, quizás tampoco por la historia que nos narran o quizás si. Sea como sea aquí van algunas de ellas





La librería infantil Libros 10 nos recomienda en su blog 4 colecciones. Si estas superespecialistas las recomiendan es porque son geniales, así podemos comprobarlo en su artículo Cuentos con letra mayúsculas.

Colección Luciérnaga de Edelvives
Colección Las Sirenas de la editorial La Galera
Colección Ya sé leer de SM
Colección Letra Grande de la editorial Algar

Bicheando por la red podemos encontrar entre otras estas colecciones. De algunas de ellas han ido llegando libros a casa estos meses.

Cuentos de ahora SM
Cuentos para sentir día a dia de SM
Cuentos para sentir "Todos somos diferentes". SM
Bebo y Teca, de paseo con las letras de SM

Andamos preparando un post sobre álbumes ilustrados en mayúsculas, con una colaboración de lujo. Si conoces alguno no dudes en dejarlo en los comentarios. Gracias y buenas lecturas!


13 de abril de 2015

Eau de moho

Hay muchos olores desagradables, el de la humedad es uno de ellos. No se porqué los olores feos son los más duraderos. Se impregnan en los objetos, en la ropa y resisten las ventilaciones, los sprays antiolores y los lavados mejor que cualquier perfume. 

Ese es el olor de nuestra habitación, eau de moho. Pero no el olor de una o dos gotas de perfume pestilente, sino como si se te huviera derramado el frasco entero encima de la cama. 
Andie Hanna

Todo empezó en mi mesita de noche. De repente un olor a humedad empezó a abofetearnos al entrar en la habitación. Olisqueando como un perro llegamos al orígen. Allí se escondía, en las placas de pladur que formaban mi mesilla. Pensamos que ella solita se diluiría, pero no, hizo falta terminar a golpes con ella y lo hicimos. Tan sólo quedó un leve recuerdo, un ligero aroma impregnado en la madera que ni con lejía conseguimos eliminar. Quizás porque la culpable seguía allí agazapada aletargada por un tiempo AGUA. 

Un día sin saber porqué, la bestia mohosa volvió a respirar su alinto fétido. Qué lista, Se había mudado al otro lado. La mesita del Gallo apestaba. 

Día tras día, noche tras noche ahí estaba haciéndonos compañía. Eramos cuatro en la cama. Gallo, gallina, pollito y moho. 

Otra vez los golpes. La mesita pasó a la historia pero no conseguimos terminar con ella. Quizás se había metido debajo de la cama. Allí seguia el olor. No sabemos donde.

Los frasquitos de perfume caro no dan a basto. Estamos pensando coger botellas de litro y medio y venderla como colonia barata. A granel incluso. Tenemos reservas de sobras. La vendemos barata. ¿La compras? Ya no sabemos qué hacer con ella

10 de abril de 2015

Hoy leemos Niños raros

Como aquello de las novias al casarse con algo nuevo, algo viejo, algo prestado, en una de mis últimas visitas a la biblioteca se me ocurrió llevarme a casa un poco de todo: Un cómic, un libro de poesía, un álbum del que había leído malas críticas, uno divertido, otro emotivo y un casi clásico. Recrearme en ellos allí mismo se convirtió en uno de los #minilujos de la semana y así se vinieron a casa.

El de la mala crítica se confirmó, Mi Cucolinet no falló en su apreciación, no digo el nombre para no condicionar. Por fin conocimos al casi clásico Olivia (no os perdáis el recopilatorio de sus libros de Madrid Martina & Myself). El hijo del pirata, el cómic nos resultó flojillo aunque con un buen mensaje "debemos respetar las decisiones y gustos de nuestros hijos"; Nuevos colores muy emotivo, intentaré reseñarlo por aquí, Lucía Manchitas nos divirtió (me encanta la selección de libros de Lata de Sal), pero el éxito absoluto ha sido Niños Raros, el libro de poesía.



Niños Raros, escrito por Raúl Vacas, ilustrado por Tomás Hijo y publicado por SM es un libro de poesía especial, muy especial. 28 letras del abecedario para 28 personajes (reconozco que no me di cuanta, al sido al leer la reseña del libro en el blog del propio autor cuando he sido consciente). Personajes raros, tan raros como la métrica y los recursos que utilizan. De ahí lo completamente divertido y a la par didáctico de este libro.

Como una imágen vale más que mil palabras dejo por aquí unas cuantas. Me ha costado horrores decir cuáles.

Musicalidad en una letra

Para leer a dos voces completando los versos

Esdrújulas ¿y eso que es?

Números como letras

Un rap es ¡¡un rap!!

Nos dan ganas de hacernos una buena tabla y conocer los países de donde vienen. Genial para el cole

En el Top One este trabalenguas

Las retahílas enganchan


Es genial hacerles llegar a los peques que la poesía, lejos de ser monótona o aburrida puede ser así, Un libro que nos ayuda a transmitirles que la poesía, lejos de tener que ser aburrida, nos sirve para jugar, para divertinos. Libros así son la excusa perfecta para avivar la curiosidad de los peques, de que den ganas de aprender, de saber qué es una esdrújula o de probar quesos. Es de esos libros que deberían "estudiar" en todos los colegios y que desearíamos para nuestra pequebiblioteca, de los que estoy segura que disfrutaría aún con el paso de los años.

Después de haberlo ojeado a través de la pantalla ¿No os parece tan genial como a mi? 



8 de abril de 2015

El lujo es una actitud, aunque sea mini

No me refiero a mini actitud, si no al minilujo. Los que me siguen por instagram ya sabrán de qué va la cosa, me explico. 

Estos últimos meses he dejado atrás muchas cosas, me he centrado en otras. Mis prioridades han cambiado, mi ritmo a aflojado. Antes era frenético. Un continuo sin parar pensando siempre al hacer algo, todo lo que tenía pendiente, con una lista interminable y la eterna sensación de no llegar a todo. Dormía poco, muy poco. Los que me conocen "en directo" lo saben. He estado así años hasta que dije basta. Ya lo conté por aquí. Y la cosa cambió. Ahora duermo y el día lo vivo a unas pocas menos de revoluciones. Las prisas siguen estando ahí, pero no tanto, sigo sin llegar a todo, a la vista está que tengo esto un poco olvidado (aunque incluso ni siquiera lo parezca).

El día a día me lleva, como a todos, metida en una vorágine de tareas, de horarios, de citas, pero intento cada día parar 5 o 10 minutos para mi. A eso vine a llamar #minilujos. Muchas veces, la mayoría, esos momentos están integrados en una tarea, como acercarme a la biblioteca a por nuevos libros, tomar el aperitivo de media mañana mientras hago la compra o incluso despertarnos por la mañana. El hecho de parar, de disfrutarlo, de tomar conciencia, de adoptar la actitud de VIVIRLOS, hace que se convierta en un momento de auténtico placer, de recarga de pilas para el resto del día. ¿No es acaso el tiempo el mayor de los lujos?


Se que sin esta explicación y visto desde fuera, da la impresión de "que vives amiga" y si, es cierto, vivo bien, pero no porque mi vida sea perfecta, ni porque todas mis expectativas estén cumplidas, vivo bien porque he aprendido a sacarle el jugo a lo que tengo y de alguna forma conformarme con esos 10 minutos al día.

A mi de verdad me funciona, me ayuda a ser un poquito más feliz. Te invito a probarlo. Sólo tienes que cambiar de actitud.


Mis #mimilujos de arriba a abajo y de izquierda a derecha
1. Una bandeja de fruta fresca del mercado entre compra y compra.
2. 5 minutos de lecturas en la biblioteca antes de devolver y coger nuevos libros para nuestros #hoyleemos
3. Comer sandía sentada al sol, con estas vistas, mientras el viento me da en la casa y oigo grutar a los albatros
4. 5 minutos tirada en la cama, pensando en lo humano y lo divino, cambiando al chip antes de recoger al pollito
5. Un vinito para celebrar que terminó el trimestre viendo todo lo que ha trabajado en el cole estos meses
6. Fruta y lectura en la toalla mientras el peque juega con su papi
7. Siesta. No se me ocurre una forma mejor de pasar el tiempo que esta
8. Un café en buena compañía en una terraza de diez

El estar escribiendo este post podría ser mi #minilujo de hoy

Muy al hilo del sentido de estos #minilujos están estos 8 tips para dejar de ser una madre (persona diría yo) estresada que nos dan en De mi casa al mundo. Vale la pena ponerlos en práctica.



6 de abril de 2015

Bienvenido Abril

Ahora si que si, 6 días después pero HOY comienza Abril. No cuentan los días anteriores, estábamos en modo off por vacaciones. Ainssss cuanto las hemos disfrutado, a qué poco nos han sabido y sin embargo y por increible que parezca, qué ganas de meterme en nuestra rutina antirutinaria. 


Abril va a volar. 

Vuelta al cuidarse, nueva reorganización de las prioridades, flecos que cortar, cosillas que remendar; vuelta a patinar, una boda, la feria, una comida campera, un sorteo, un evento; cafés y desayunos pendientes...

Que os vaya bonito. Por aquí seguimos intentando disfrutar de la vida entre lavadoras, supermercado, fregona, cuentos, pilas de ropa, extraescolares, fotos, duchas y almuerzos, risas, enfados y alguna que otra palabrota. ¡¡JU-JA!! 

Mayo está a la vuelta de la esquina.